Saliendo Adelante
Petrobras participa en el Foro Económico Mundial - América Latina, el cual tiene como objetivo buscar soluciones para reducir los impactos de la crisis global en el continente y en el sector energético y garantizar que la región salga de la crisis económicamente fuerte y energéticamente más segura, eficiente y limpia.
Petrobras participó en el Foro Económico Mundial - América Latina, celebrado en Rio de Janeiro del 14 al 16 de abril y promovido por el World Economic Forum en sociedad con la Agencia Brasileña de Promoción de Exportación e Inversión (APEX-Brasil) y con el apoyo del gobierno brasileño, del gobierno del estado de Rio de Janeiro y de la Compañía. En la reunión del día 15 de abril, el Presidente de Petrobras, José Sergio Gabrielli de Azevedo, electo “Líder de la Comunidad Energética 2009” en el Foro Económico Mundial realizado en Davos, también fue el presidente de la mesa redonda que trató de la seguridad energética. Integró la sesión plenaria “Solucionando el Rompecabezas de la Energía en América Latina”, ese mismo día. Además, junto a más de 500 personalidades, entre jefes de estado, presidentes de grandes empresas, políticos, académicos y representantes de la prensa, procedentes de más de 35 países, discutió sobre “Implicaciones de la Crisis Económica Global en América Latina”, tema central del evento.
La Propuesta del Foro
El foro fue estructurado sobre cinco pilares: Respondiendo de Forma Proactiva a la Desaceleración Económica; Construyendo Relaciones entre Regiones; Integración para Construir un Futuro Mejor; Políticas Públicas para Crecimiento Sostenible y Desafíos y Oportunidades para un Ciclo de Desarrollo Verde. Su objetivo fue reunir masa crítica para analizar cómo América Latina debe responder ante la actual crisis económica. Al final, según afirmó el director responsable de América Latina en el World Economic Forum, Emilio Losoya Austin, “la región, con su inmensa riqueza en recursos naturales y biodiversidad, fuerza de trabajo joven y sistemas financieros relativamente estables tiene capacidad para enfrentar la actual crisis exitosamente, aunque deba hacer frente al desafío de armonizar la expansión económica con el progreso social, a largo plazo.”
La decisión de ser sede del evento fue estratégicamente planeada por el Brasil, debido al importante papel que cumple el país en América Latina, el mayor en extensión territorial, contingente poblacional y biodiversidad, además de estar apto para producir energía de combustibles renovables, limpios, a un costo competitivo. En este contexto, el presidente del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, abrió el foro, junto al presidente de Colombia, Álvaro Uribe. Representantes de los gobiernos federal, estatal y municipal del Brasil prestigiaron el evento.
En su discurso, Lula enfatizó, optimista: “Se espera que el Brasil, con rápida capacidad de recuperación económica, sea uno de los primeros países a salir de la recesión”.
La Cuestión Energética
Grandes empresas de petróleo, gas y energía, incluidas entre ellas productoras, proveedoras y consumidoras, además de los responsables por las políticas públicas en el sector energético, se unieron en el foro para determinar cómo enfrentar los desafíos del siglo XXI. Y buscaron formatear un modelo de seguridad energética que atienda a las necesidades de los nuevos tiempos y de todos los públicos de interés (stakeholders) involucrados en la cuestión energética.
El presidente Gabrielli contextualizó la situación energética mundial de la siguiente forma: “Hace poco tiempo, las principales cuestiones en el sector energético consistían en asegurar el equilibrio entre la oferta y la demanda y combatir los cambios climáticos. Sin embargo, la crisis económica global ha tornado todo más complejo. Se estableció en el mundo y afectó la seguridad energética. Hubo una reducción en el volumen de las actividades económicas en el ámbito global y la demanda por energía disminuyó mucho, lo que ha causado un fuerte impacto en los negocios del sector energético. La repentina caída del precio del barril de petróleo desaceleró, de manera considerable, el impulso que se le estaba dando a las energías renovables”. Resumió Gabrielli.
Los presentes también reflexionaron sobre el futuro. “A pesar de la retracción económica, a mediano o largo plazo, la demanda por energía ciertamente va a aumentar. Este cuadro intensificará la producción de energía procedente de fuentes fósiles tradicionales, tales como petróleo, gas natural y carbón, y aumentará, dramáticamente, la importancia de las fuentes de energía limpia en el escenario global. Esta es la ecuación que necesitamos resolver”, añadió el presidente.
Entre las soluciones mencionadas, se llegó al siguiente consenso, resumido por Gabrielli: “Considerando la crisis, es fundamental que los gobiernos participen fuertemente en el escenario energético, con el fin de asegurar las inversiones necesarias para abastecer, apropiadamente, las futuras demandas de energía por parte de fuentes tradicionales y reducir la actual dependencia en relación a las fuentes fósiles de energía. Las compañías de energía deben continuar invirtiendo. Las empresas, los consumidores y la sociedad en general también deben hacer su parte para que tengamos éxito en la alteración del estilo de vida global y aseguremos la sustentabilidad en términos sociales, económicos y ambientales, beneficiando a las actuales y futuras generaciones. La cooperación es crucial para que el actual cuadro mejore, cada día. Puede parecer difícil, sin embargo, la proactividad será esencial para garantizar la seguridad energética en los próximos años”.
También se destacó la necesidad de desarrollar recursos humanos para el sector energético, donde hay escasez de mano de obra calificada; privilegiar el contenido local, es decir, bienes y servicios adquiridos en América Latina; promover la integración energética en la región e invertir en la diversificación de fuentes de energía, estimulando la producción de biocombustibles.
Carta a la Cumbre de las Américas
Algunos puntos relevantes para América Latina discutidos en el foro constaron en un documento dirigido a los jefes de Estado invitados a participar de la Cumbre de las Américas, en la República de Trinidad y Tobago, también realizada en abril. Entre éstos, vale la pena destacar el apoyo de los presentes al financiamiento de programas y políticas de asistencia a los países de América Latina, en especial a los más vulnerables, por parte de agencias internacionales y bancos de desarrollo; la necesidad de aumentar la liquidez a corto plazo en la región, a través de sistemas tanto bilaterales como multilaterales; la importancia de revigorizar el comercio y las inversiones mundiales, evitando barreras comerciales y medidas proteccionistas; la necesidad de ampliar redes de protección social, tales como programas de reducción de la pobreza asociados a una mejoría en el sistema educacional; y la relevancia de la cooperación global en iniciativas de disminución de cambios climáticos mediante el uso de tecnologías limpias, desarrollo de fuentes de energía sustentables, obtención de eficiencia energética y conservación de ecosistemas.
El foro también fue provechoso en otro aspecto. Los presentes establecieron un diálogo con el fin de subsidiar líderes presentes en la Cumbre de las Américas y otros de expresión mundial y, así, facilitar la realización de las reformas estructurales necesarias al pleno desarrollo de América Latina y atraer inversiones para la región. De esta forma, según ellos, será posible moldear, en América Latina, una economía más estable, energéticamente eficiente y segura, más limpia y socialmente más integradora.

