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TRATAMIENTO DE EFLUENTES Y REUTILIZACIÓN DE AGUA EN LA REFINERÍA DE CAPUAVA (RECAP)
Buscar alternativas para la reducción del consumo, la reutilización e incluso el reciclaje con la finalidad de valorar el uso responsable del agua en sus unidades es una de las iniciativas de Petrobras.
La refinería de Capuava (Recap), en Mauá, en el estado de São Paulo, es la primera planta de la compañía con descarte cero de efluentes. Su estación de reutilización de agua se inauguró en 2008 y permite que todo el efluente sea reaprovechado por otras empresas de la región para fines industriales. Con ello, se reduce la captación de agua del manantial de abastecimiento en 880 mil m3 por año.
Tres otras unidades de la compañía están desarrollando proyectos que implican el uso de tecnología avanzada para la reutilización de agua, lo que permitirá un ahorro anual en torno a 8 millones de m3 de agua, cuando hayan sido concluidos.
EL PROCESO
Desde la cuenca de captación construida al margen del Rio Tamanduateí, el agua es transferida por bombas a las dos represas y de allí a las Estaciones de Tratamiento de Agua (ETA).
En la represa I, utilizada para las operaciones de la refinería, el agua es tratada y posteriormente enviada a la represa II, que alimenta el Polo Petroquímico del Gran ABC Paulista. El tratamiento incluye el uso de filtros de carbón, sulfato de aluminio, decantación y ósmosis reversa.
Tras pasar por la ETA y usarse en los procesos de la refinería, el agua efluente es tratada en la Estación de Tratamiento de Desagües Industriales (ETDI), desde donde se vertía nuevamente al Río Tamanduateí.
Sin embargo, el inicio de las operaciones de la Estación de Reutilización de Agua (ERA) cesó el vertido al Río Tamanduateí, pues el efluente industrial procesado en la ETDI pasa por un nuevo tratamiento, que deja el agua apta al consumo industrial de otras empresas del Polo Petroquímico de Capuava.
Recap es la refinería más moderna de Petrobras en el procesamiento de residuos de petróleo, en la medida que optimiza aún más la producción de derivados. Asimismo, hay reducción de gastos con materia prima y, consecuentemente, los impactos ambientales disminuyen con la reutilización de las aguas, que no vierten sustancias tóxicas ni contaminantes al río.
Esta unidad es responsable de la producción de gas licuado de petróleo (GLP), propeno, gasolina, diésel y solvente.